La comanda llega sola a la cocina
Con cronómetro y color: verde, amarillo a los 5 minutos y rojo a los 10. Un toque la marca lista.
Mesas, pedidos, carta, inventario, turnos y comprobantes. Todo se guarda en la tablet y se envía solo cuando vuelve la señal.
Estamos en piloto. Los bares entran de a uno y cada instalación la hacemos con usted.

Así se ve una noche buena cuando todo se lleva a mano.
La cuenta está en una hoja que alguien movió, y el mesero está en la otra punta del salón. Y al día siguiente nadie se acuerda de qué mesa quedó debiendo.
Se grita, se repite y a veces sale dos veces. Quien cocina no sabe qué entró primero.
Se suma con la calculadora y lo que no cuadra se da por perdido. El lunes no hay con qué comparar.

Nadie tiene que aprenderse un programa. Se toca la mesa y se sigue de ahí.




La toca y se abre. Sin turno abierto no se abre nada, y eso también lo dice.

Busca o va por categorías, pone la cantidad y la nota. Tres toques por producto.

Lo de cocina a la cocina y lo de barra a la barra, por antigüedad y con su hora.

Propina si el cliente quiere, con qué pagó y el comprobante numerado. También sin internet.

Es la pantalla de mesas de upares con un bar de ejemplo. Abra una mesa libre, pida, mande la comanda y cóbrela: son los mismos pasos que hará su mesero. Nada de esto sale de esta página.
upares por dentro, con datos de ejemplo. Abra una mesa, pida y cobre.
La barra, en orden
OperaciónMesas y pedidos
En líneaToca una mesa libre para tomar un pedido, o la que pide la cuenta para cobrarla.
De la cocina a la caja, cuatro pantallas de upares en plena noche.
Con cronómetro y color: verde, amarillo a los 5 minutos y rojo a los 10. Un toque la marca lista.
Divide la cuenta por lo que consumió cada uno o en partes iguales, y cada parte se cobra con su propina y su medio de pago.
Al cobrar por transferencia, la tablet muestra el QR del bar a pantalla completa. Nadie tiene que dictar la llave ni prestar el celular.
Mientras atiende, ve lo que debe haber en el cajón, y las propinas en efectivo van aparte, porque no son del bar.
Pantallas reconstruidas a partir de upares, con datos de ejemplo.

Productos, categorías y precios. Si ya tiene la lista en Excel, se importa y se revisa fila por fila antes de guardar.

Al mandar la comanda baja lo que salió. Le avisa cuando algo está por agotarse, antes de que se acabe.

El turno se abre con la base de caja y se cierra con el resumen de lo vendido. El reporte dice qué se vendió, quién y a qué hora, y se baja en CSV para la contadora.

La propina es voluntaria y se pregunta antes de cerrar. Se anota con qué pagaron, la cuenta se divide si hace falta, y para transferir está el QR de Bre-B del bar.
Usted da de alta a su equipo. Si alguien se va, le quita el acceso y se le corta en la siguiente pantalla que abra.
Preferimos decírselo aquí que en la primera semana de uso.
No la reemplaza. El comprobante de upares es interno: le sirve al bar y al cliente, pero no es factura electrónica.
Si su negocio tiene que facturar, lo sigue haciendo como hoy. Lo que upares sí le ahorra es el trabajo de juntar las ventas, porque los reportes se bajan en CSV para la contadora.
Una tablet o un teléfono Android con Chrome actualizado, 1 GB libre y su cargador en el local. Para la caja sirve un computador con un navegador al día y, si quiere imprimir, una impresora de papel carta o de rollo de 80 mm.
No se instala nada desde una tienda de aplicaciones. upares se abre en Chrome y se agrega a la pantalla de inicio. Cada aparato necesita internet la primera vez que entra; después ya puede trabajar sin él.
Con la luz se va el internet del local, pero la tablet sigue con su batería y upares sigue trabajando sin conexión. Lo que se toma y se cobra queda guardado en la tablet y se envía cuando vuelve la señal.
Si un aparato se descarga del todo, lo que ya estaba guardado sigue ahí cuando vuelve a prender. Mientras tanto, se sigue con comandas de papel, como antes.
El inventario y los reportes no se cobran aparte.
Todavía no hay una tarifa publicada. Estamos en piloto y el precio lo acordamos con cada bar según su tamaño.
Cuéntenos cuántas mesas tiene y cuántas personas trabajan con usted, y le decimos cuánto sale.
Preguntar el precio por WhatsAppEn la instalación cargamos la carta con usted y le creamos su usuario a cada empleado, antes del primer turno.